Hola! Soy Daniella me dicen Dani, estoy casada y tengo dos hijas maravillosas y dos hijos peludos.

Juntos somos una familia caóticamente hermosa, me encantan estas palabras porque siento que definen muy bien los desafíos que implica la ma/paternidad y lo maravilloso que es al mismo tiempo.

De profesión soy Psicóloga y este último tiempo me he dedicado a acompañar a mujeres a transitar distintos desafíos en sus vidas, desde un lugar seguro, contenido y sin juicio.

A través del autoconocimiento, hemos logrado conectar con sus anhelos del corazón y descubrir sus recursos que les han permitido llevar una vida más significativa <3

A su vez, me he ido especializando en temas de alimentación, y he acompañado a mujeres a sanar su relación con la comida y con el cuerpo, a través de técnicas de mindful eating, alimentación intuitiva y un abordaje compasivo.

Desde que tengo recuerdos, siempre quise estudiar psicología, me apasionaba la idea de poder ayudar a las personas, conectar con ellas y acompañarlas en procesos dolorosos de sus vidas entregando lo mejor de mí.

La vida por alguna razón, que aún no descubro bien jejeje, me alejó de la psicología clínica y me sumergió en la psicología laboral, pero siempre con mi corazón en la clínica.

La vida es muy sabia, estoy convencida que todo tiene su razón de ser, a veces nos alejamos de lo que queremos, porque algo tenemos que aprender, para retomar las cosas desde otra perspectiva y con más sabiduría.

Y bueno, desde hace uno años me volví a reencontrar nuevamente con la clínica, y aquí estoy nuevamente, en mi lugar, mi espacio, vibrando con lo que hago.

He recorrido un gran camino de desarrollo personal, donde he aprendido a sanar mis heridas y mi relación con la comida. Y esto, es lo que más me motiva de poder a acompañar a otros, porque he vivido en carne propia todo este proceso, he podido experimentar los grandes cambios que ha generado en mi, ha sido un «renacer». 

Cuando regresas a ti ocurre la magia

Mi proceso de transformación
Descubre como sané mi relación con la comida, con mi cuerpo y conmigo misma

Siempre he pensado que para poder acompañar a otros desde un mejor lugar, es importante experimentar y poder aplicar las herramientas en uno. Les cuento como ha sido mi propio camino personal, que me ha llevado a sanar mi relación con la comida, con mi cuerpo y conmigo misma.

Hace muchos años que llevo trabajando en mi desarrollo personal, y desde este espacio, fue que logré conectar con la alimentación como un recurso para sanar mi cuerpo, mente y alma.

Descubrí el real poder que tienen los alimentos, como a través de sus propiedades podemos sanar nuestro cuerpo, nuestra mente y alma. Comencé a relacionarme de una manera distinta con la comida y con mi cuerpo.

Entendí la magia que surge cuando me pongo en contacto con los alimentos, dejándome llevar por sus aromas, texturas y colores, nutriendo distintas tipos de hambre, como la olfativa, del tacto y visual.

Descubrí la cocina, como una práctica meditativa de mindfulness, al preparar los alimentos con consciencia, intencionado paz, amor y armonía en cada ejecución. Tomándome el tiempo para cocinar en calma y consciente de que los alimentos nutren mi cuerpo y el de mis seres queridos, y como dice Thich Nhat Hanh, esta consciencia te guía a cocinar una comida saludable, imbuida de amor y atención plena.

Dejé atrás dietas restrictivas, conteo de calorías, satanización de alimentos, sentimientos de culpa y pude honrar la comida, siendo consciente del gran impacto que tiene en nuestra salud.

Ha sido un gran camino de descubrimientos, autoconocimiento, estudios y encuentros. Estoy muy agradecida de este recorrido, porque gracias a él puedo decir hoy que me siento plena y feliz.

Respeto mi cuerpo, lo valoro, soy consciente de que es el vehículo que me permite lograr cada paso que doy. Valoro la alimentación como un bien muy preciado, disfruto de ella como uno de los placeres más ricos de la vida <3

Este camino me ha permitido desarrollar mayor consciencia de mi cuerpo, de detectar sus señales de hambre, saciedad y de identificar qué es lo que necesita mi cuerpo y entregárselo.

Hoy llevo una alimentación intuitiva, escucho a mi cuerpo, lo nutro y por sobre todo lo honro desde el amor y el respeto.

Y sigo trabajando en mi desarrollo personal, de autoconocimiento, escuchándome en cada paso que doy, con el desafío de vivir una vida más consciente y alineada a mis anhelos del corazón.

Qué el condimento más importante al comer sea la atención